Capítulo 23 Sangre y nieve.

Capítulo 23 Sangre y nieve.

Los habitantes del poblado huyen de los hombres del bosque. Las desgracias se acumulan para los débiles.

-¿Qué tenemos aquí? Dijo el General Kuyra.

– Chechenos. De la ciudad de Grozni, señor. Son los últimos refugiados que quedan.

-¿Cómo te llamas ,chico?- El General observaba a un joven.

El joven, en camiseta de tirantes. A duras pena si podía sostenerse. Helado de frío. Se debatía entre exagerados espasmos. Estaba al borde de la hipotermia. Los dientes les castañeaban. Sus labios ,morados, entumecidos, mudos.

-Veo que no entiendes mi idioma- Dijo Kuyra.

Metedlo en un camión.-El General hizo un ademán al soldado señalando un camión negro. -Llevadlo a mi base. Y ,por el amor de Dios . Vestidlo. Creo que me servirá.-

-Pero ,señor… es un Checheno…¿Está seguro?.

-Si tengo que repetirte la orden otra vez, mandaré que te fusilen y enviaré a tu familia la foto de tu cuerpo grapada a la factura de la bala.

-Si señor.

El soldado, un hombre a las órdenes del régimen ruso, acompaña a un joven asustado. Lo introduce en un camión militar. El destino… El destino sólo ellos lo saben.

Base de entrenamiento Spetnaz. En algún punto de los Montes Urales.1994

-¿HAS ENTENDIDO LO QUE TE HE DICHO?

Maldito Checheno de mierda..

Iosip Buorz, huérfano de padre y madre. Checheno , 13 años. Un pobre desgraciado al que la vida había dotado de una genética excepcional, en contraste con su mala suerte. Un tipo tan grande que era descalificado de algunas competiciones por supuesto uso de anabolizantes. No fueron necesarios controles ni analíticas. Su tamaño, pretexto más que suficiente para no dejarle participar en ningún certamen de ninguna modalidad deportiva.

El chico, atado con las manos en la espalda, aguanta estoicamente de pié delante de un sargento. Detrás suya, se divisa la montaña Kosvinsky kamen. Una elevación de roca y pizarra majestuosa

-¿Ésto es lo que nos manda el general? escupió el Sargento mirando con desprecio a Iosip. -Una montaña de carne ,inepta y sorda- replicó.

El Sargento gritaba en la cara al joven. Sus voces, iban acompañadas de saliva en forma de gotas que salpicaban la cara del Checheno.

Iosip giró la vista, la clavó en los ojos del Sargento. Sonrió , y sin mediar palabra, propinó un cabezazo en medio del rostro a su superior.

El tipo cayó inconsciente. Sangraba por varias partes. La nariz había quedado incrustada en su cráneo. Borbotones de líquido rojo manaban de sus fosas nasales. Sus oídos, daban al exterior un hilo de plasma sanguíneo que no auguraban nada bueno al Sargento.

Media hora más tarde , moría en el hospital de campaña.

Iosip continuó con la vista al frente. Complacido de haber segado la vida a un hombre. El odio sabía tan bien.. casi podía alimentarse del dolor de los otros. Empezaba a gustarle esa sensación de control, de superioridad animal , la muerte es divertida cuando se va con otros…

2024. Base Mina norte. Deepgreen forest.

-Informe.

-El Coronel ya no es un problema. Su sobrina sigue viva…

-Hay algo que no soporto, y es que me tomen el pelo. Tenías una misión bastante fácil. Llevabas meses entre ellos. Sabías que ésto podía ocurrir.. ¿No podías habértelos cargado antes?-Dijo Zmei con voz pedante.

-Señor, hay una tercera persona. Un tal Azrael. No creo que me sea difícil eliminarlo. Pero no se dónde está.

-¿El fugado de la emboscada?

-Si señor. Tengo algunos documentos suyos. No parece ser peligroso. Tuvo suerte , nada más.

-¿Sabe lo de las emisoras? Si es así, puede que sepa algo de éste lugar.-Zmei observaba un mapa de todo el bosque. Con las manos en los bolsillos, se paseaba por delante de un Iosip iracundo.

-Necesito que elimines a todos los supervivientes..

Una cosa más, ¿Qué ocurre con tus” hombres del bosque”? ¿Saben algo de nosotros?.

-Nada señor. Les hicimos creer que son los únicos, los que mandan en la zona. De momento no sospechan nada.

-Imbéciles- Espetó Zmei entre carcajadas.

Reunes a cuatro paletos desdentados, los das un par de armas, y se creen Billy el niño y sus secuaces. Van por el mundo como si fuese la cantina de su pueblo. Asesinan ,violan, torturan…

Cuando elimines a los hombres del general y a su sobrina, acaba con ellos también.

-Si señor.

-Vaya a terminar su trabajo. No quiero ver su cara por aquí hasta que usted sea el último hombre en el bosque.

-Si , señor.. -Iosip cruzó la salida del puesto de control . La puerta automática se cerraba a su espalda.

Volvió la vista con rabia , apretando los dientes. Rellenando los escasos huecos que tenía libre en su alma con un poco más de odio por la vida de los demás.

-General Kuyra, tenemos un pequeño problema. La fase “ABADON” no ha sido finalizada. Por el momento, su equipo no ha terminado el trabajo.

Tenemos conocimiento algunos Tangos sueltos. Entre ellos se encuentra la sobrina de Sarcev.-dijo Zmei a través de un interfono. Visiblemente nervioso.

-Señor Zmei. Confíe en mi hombre. Lleva más de quince años de entrenamiento bajo mi supervisión.

Es nuestro mejor hombre. Nuestros psicólogos han hecho un buen trabajo moldeando su personalidad… aniquilará a cualquier humano , por mucho que se esconda. Cortará cada árbol y moverá cada roca si es necesario.

-Si él falla , tenemos los agentes binarios señor.

-¿Estás sugiriendo rociar el bosque con los novichok?

¿¡Como puedes ser tan imbécil!?. Acabar con los unos cuantos humanos es una cosa, acabar con la vida de todo el bosque podría ir en nuestra contra.

El recurso “Molscha” no será una opción si hay otra mínimamente posible.-El General Kuyra clavó la mirada en la pantalla del interfono.-Manténgame informado-. Después cortó la comunicación.

-¿Has estado allí más veces?- Preguntaba Azrael. -me da que estás un poco perdida.

Maika se centraba en su pequeño mapa. Descifraba unos apuntes a penas legibles.

-Direccion oeste. Hay que pasar un arroyo y encontraremos el sitio.

-¿Cómo encontrasteis ese lugar?-preguntó Azrael que trataba de igualar el paso con Maika.

-Cuando llegamos al bosque, veníamos de esa dirección- Señaló Maika con el brazo al oeste.

-Por casualidad, encontramos una área de aprovisionamiento de montañeros, una pequeña agrupación de tres casas. Nos quedamos allí unos días. Había un economato, víveres..

Había una tienda de ropa , de la cual nos proveíamos. Entonces ocurrió algo insólito, empezó a hacer bastante frío. No había terminado agosto pero ya helaba por las noches.

Partimos en busca de un lugar más habitable, una temperatura menos hostil y un entorno más amable, disponibilidad de caza, pesca y la oportunidad de cultivar lo que fuese necesario. Llegamos a una zona destinada a turistas, estaba ubicada en la zona sur del bosque.

El lugar a donde vamos, se encuentra en una parte mucho más elevada que el poblado.-explicó Maika.

Según se acercaban a su destino, Azrael y Maika fueron conscientes de una realidad inquietante. Un secreto a voces que la naturaleza les contaba cada día, y del cuál no parecían querer percatarse.

-La temperatura es notablemente más baja aquí- reseñó Azrael mientras se colocaba el shemag- mucho más de lo normal-.

Los dos supervivientes acusaban el frío. La escarcha se había apoderado de todas las plantas esa noche. Aún mostraban una pátina fina de hielo en sus hojas.

No habían alcanzado los doscientos metros de altitud pero las zonas nevadas se divisaban con claridad.

-No recuerdo que hubiese nieve tan cerca, ni siquiera en invierno- Dijo Maika preocupada. -Quizás debería haber traído algo más de ropa-

El camino se hacía pesado. Las botas se clavaban en un suelo embarrado, humedecido por el hielo. No saber lo que había ocurrido con esa gente tampoco ayudaba.

Maika es tenaz -pensó Azrael- su tío la ha transmitido unos valores entrañables. Arriesgan todo por los débiles, desamparados, errantes, refugiados. Tienen el concepto de salvar el mundo arraigado en su interior. Mal momento para la caridad, si pretendes sobrevivir algún tiempo, tu mente y tus recursos deben reservarse para uno mismo.

Las personas frágiles no tienen lugar en un mundo creado por hombres sin escrúpulos.

-¿Cuántos individuos forman el grupo? Ya sabes, los que han huído.

-No más de veinte. La mayoría son hombres. Cuatro mujeres y tres niños.-Maika contestó la pregunta sin mirar a Azrael. Confiaba en que estuvieran bien, pero la suerte no era precisamente afín a su gente.

-Seguro que están bien- dijo Azrael a Maika con voz tranquilizadora. Ella le respondió con una sonrisa.

-Ya estamos cerca.- Dijo mirando al suelo- Mira esas huellas.

El suelo mostraba cientos de pisadas . Se podían diferenciar huellas de varias medidas, de todos los tipos.

Seguían las marcas,continuaban todo el largo del camino y los guiaban directos a una zona escondida por la vegetación.

Pinos y eucaliptos cubrían de manera parcial una zona de cabañas.

-¡Mira, humo! ¡Han encendido fuego!- Maika corrió hacia las casas, nerviosa , cargada de esperanza. Parecía que su gente había llegado al destino.

Azrael, más prudente, caminó con tranquilidad. Se detuvo un momento. Algo llamó su atención. Las huellas… decían más de lo que parecía.

-¡Espera Maika!

Demasiado tarde, la sobrina del Coronel ya había llegado a la zona turística. Maika contuvo la respiración al ver el recibimiento.

Tres hombres armados. Dos de ellos con AK 12 kalashnikov, otro con un arco les cubría. Vestidos de uniforme. Camuflaje negro , botas tácticas.. no eran los hombres del bosque.

Apuntaban a la chica . No tuvo más elección que levantar los brazos y cerrar los ojos.

-¡Quieta, ni te muevas!

-Charlie cuatro para base, la tenemos..

https://es.wikipedia.org/wiki/Novichok

El camino de Azrael Huespeddeningunaparte